Debido a la apática y negligente actitud de las autoridades que se han negado a reubicarlos a un sitio más seguro, poco más de mil 500 familias de Teapa han colonizado poco a poco la margen derecha del río Teapa, pese a que se trata de una zona federal y además corren peligro. La zona es conocida popularmente de diversas maneras: “El Pasito”, “Ciudad Perdida”, “El Pedregal” y “Puente de agua”, donde desde hace 30 años se ha ido poblando con personas indigentes que viven en casuchas hechas con láminas de zinc, pedazos de madera y cartón en la margen derecha del río Teapa.
“Aquí sobrevivimos entre nuestra pobreza extrema y el constante peligro de que el río nos acabe de nuevo nuestras viviendas, como hace dos años. Siempre en estos tiempos de lluvias que crece el nivel del Teapa nos desvelamos con el Jesús en los labios, pues la creciente llega cuando nosotros ni la esperamos y luego estamos acá sufriendo por no tener dónde vivir; muchos de nosotros, somos madres solteras, obreros, campesinos y hasta pepenadores”, señaló doña Socorro del Carmen Castellanos Alvarado.
“En verdad que aquí estamos a la buena de Dios, pues ninguna autoridad nos voltea a ver, candidatos van y vienen en busca del voto. Acá nos visitaron en campaña Marco Antonio Espadas, Necho Balboa, Rafael Darío, Raúl Cabrera y otros sinvergüenzas que prometieron reubicarnos pero que hasta la fecha “no hay para cuándo”.
Entre las viviendas de la zona destaca la presencia de una anciana de más de 80 años, Josefina Alvarado Jiménez, quien relató a Tabasco HOY, con lágrimas en los ojos, cómo hace dos años su vivienda fue arrastrada por el caudal del río Teapa, mientras ella y sus hijos sordomudos, Lucía y Miguel eran rescatados por policías. Hoy vive sólo con su hijo y nietos, mientras su hija lucha contra una adicción.
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