Mientras que el número de damnificados asciende a más de 79 mil afectados en la entidad, tan sólo en los municipios de Cárdenas y Huimanguillo, unas 21 mil 811 personas se encuentran atrapadas sin poder salir desde hace 5 días de sus localidades y viviendas debido a la incomunicación vía terrestre y a los deslaves de carreteras, derrumbe de puentes, formación de vados y a que muchos quedaron rodeados de aguas en pequeños islotes en los que no hay energía eléctrica ni líquidos para consumir.
De acuerdo al reporte de los cuerpos de Seguridad Pública y Protección Civil municipal, en Cárdenas, el segundo municipio más poblado después de Villahermosa, afectó a unas 30 comunidades dispersas en la zona productiva del Plan Chontalpa, con una población de 28 mil 400 personas, de las que 12 mil están albergados y 16 mil 400, se aferraron a quedarse en sus viviendas y localidades en las que no hay acceso por las carreteras.
En Huimanguillo, las víctimas de la inundación se elevó a 21 mil personas (de 75 localidades), de las que 1 mil 324 familias de 15 comunidades, que hacen un total de 5 mil 411 habitantes se quedaron igualmente atrapadas e incomunicadas por no querer salir de sus casas, ejidos y rancherías.
En esta comuna, de acuerdo al último corte del consejo municipal de protección civil, 1,100 personas son del poblado C-40; 200 del C-34; 252 del ejido La Esperanza; 75, de Paso del Rosario; 150 de El Suspiro; 300 de Pejelagartero 1a sección Los Pinos; 600 de ejido Paso La Mina 1a sección; 250 de la sección Pijije de Pejelagartero; 32 del ejido Zapotal 4a sección; 270 del ejido Genaro Vázquez 1a sección; 180 de Barrial 3a sección; 80 del ejido Tierra Colorada 4a sección; 1,100 de Huapacal 1a sección; 432 de Blasillo 2a sección y 130 del ejido Zanapa 2a sección El Tumbo.
El presidente municipal de Huimanguillo, Oscar Ferrer Abalos admitió que el número de personas incomunicadas es considerable debido a que las personas adultas mayores rechazan salir de sus viviendas y la familia en solidaridad los secunda, por lo que en lugares apartados es casi imposible auxiliarlos.
“Muchos desconfían dejar sus casas por sus animales y pertenencias, por actos de pillaje”, comentó.
Ferrer reconoció que la situación en Huimanguillo es grave, porque ya hay más de 55 refugios temporales instalados, “el esfuerzo por parte de esta administración ha sido grande, no hemos podido llegar al 100 por ciento de las comunidades afectadas, aun cuando tratamos de estar preparado por si una situación de estas se nos presentaba”.
Este mismo día, confirmó el embarco de unas 15 toneladas de víveres y artículos de primera necesidad, pero de las cuatro lanchas cargadas con ayuda, una de estas que estaba destinada para arribar al ejido Huapacal 1a sección, se quedó a la deriva debido a una falla en el motor fuera de borda.
De lo que hubo de quedar de este ejido, en donde se ubican unos doce islotes que acogen a los habitantes que ya no pudieron salir y quedaron atrapados rodeados de agua, en uno de los más grandes, de 10 por 20 metros, pudo avistarse la ermita de San Lucas Evangelista.
Aquí se quedaron cinco familias, unas 50 personas, entre niños, ancianos, mujeres y adultos, que se alimentan matando sus aves de corral, pescando y aprovechando algunas vacas ahogadas que destazaron y aprovecharon su carne en cocimientos para alimentar a media centena de gente.
“Llevamos unos cinco días aquí atrapados. Tomamos la decisión de quedarnos porque no hay otro lugar más seguro. Antiguamente era lo más seguro, pero ya dejó de serlo porque nunca había habido una inundación así con esta profundidad. El agua entró de golpe, en tres horas tardó en subir. Llovía y empezó a las 3 de la tarde del domingo y como a las seis, ya estábamos inundados. Sin manera de poder salir”, narró José Juan Sánchez Méndez, uno de los hombres que la comunidad respeta.
El campesino, respaldado por los damnificados afirmó que hasta esas horas, el apoyo oficial no había llegado y por eso estaban acabando con sus aves de traspatio porque no hay manera de salir, sólo para despedir al difunto Leobardo Gasca Sánchez, conocido como “El Topo”, quien desde el miércoles fue localizado su cuerpo en el ejido Paseo de la Mina.
DAMNIFICADOS
¿Qué es el Plan DN-III-E?
El Plan DN-III-E, para su aplicación cuenta con tres fases, cada una de estas contempla diversos procedimientos de actuación, que rigen la participación del personal del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicanos, fungiendo como corresponsable o coordinador técnico en las funciones básicas para atender la emergencia:
PREVENCION
Ante la inminencia de un fenómeno hidrometeorlógico tropical, cualquiera que sea su origen y según su categoría, la Sedena por conducto del personal militar ubicado en cualquiera de las diferentes partes del país y en coordinación con las autoridades civiles, determinará;
1) Reconocimiento y sobrevuelos de evaluación en la zona
2) La evacuación de personas en caso necesario
3) La vigilancia o restricción de accesos a la zona siniestrada
AUXILIO
Cuando los efectos del fenómeno hidrometeorlógico ya están causando estragos entre la población civil, el personal militar en concordancia con las autoridades civiles, realizará;
Instalación de Albergues Militares.
En los cuales proporciona alojamiento, comida y actividades de entretenimiento a la población civil afectada.
Centros de Acopio.
Por medio de los cuales, recepciona, organiza y distribuye los víveres recibidos para beneficio de los damnificados.
Puente Aéreo.
Conformado por aeronaves de Ala fija y A la Rotativa, pertenecientes a la Fuerza Aérea Mexicana, y por medio de las cuales, organizara el traslado de personal, víveres y material al área afectada.
RECUPERACION
Proceso orientado a la reconstrucción y mejoramiento del sistema afectado (Población y Entorno), así como a la reducción del riesgo de ocurrencia y la magnitud de los desastres futuros;
- Labores de limpieza y sanitización de la zona afectada
- Labores de evaluación de daños
- Labores de prevención de futuros riesgos
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